Un batanense decidió que al estar cerradas las pistas por la pandemia que azota el mundo, él podía utilizar el terreno donde funciona su local de venta y alquiler de máquinas agrícolas y viales y hacerse una propia.

Así lo confirmamos, hablando con varios vecinos del barrio.

La tareas de construcción comenzaron apenas se decretara el aislamiento social.

Una de las vecinas, nos comenta que :«El joven alega ser dueño de este terreno y tener un permiso para hacer la pista y éste ser un circuito privado. Trato de explicarle algunas cosas: si las pistas están cerradas producto de la cuarentena, qué le hace pensar que es una buena idea hacer una pista privada?; luego, si cuenta con un permiso para hacer dicha obra, en qué dependencia/oficina gubernamental se lo firmaron en pleno aislamiento? Es acaso esta tarea y actividad una de las exceptuadas por el Gobierno Nacional? NO, la respuesta es no. También, si tiene permiso de circulación, éste sería para salir de su casa y venir al trabajo (vender/alquilar máquinas) no armarse una pista y correr en ella». La indignación entre las y los vecinos crece, no solo por todo el escenario prohibitivo, sino por los ruidos molestos e incomodidad general que realiza para con sus pares.

Juan Carlos, otros de los vecinos le consultó al hacedor de pistas y nos dice que: «Me confirma en un mensaje que no posee dicha habilitación/permiso porque no lo necesita. Esgrime su derecho a usar como quiera su terreno. Le explico que esto nos pone en peligro dada la proximidad de las casas a la pista y a un ruido insoportable, el cual vulnera nuestro derecho a la propiedad privada. También le explico, que según la FEDEMOTOS el circuito deberá ser realizado lejos de las casas por la habitabilidad, siendo ésta truncada por la contaminación sonora, movimiento de suelo y falta de medidas de seguridad: si se produce un despiste, la moto/cuatri termina dentro de nuestras habitaciones o patio donde juegan nuestros hijos porque sólo nos separa un ALAMBRADO. Vos te crees que después de todas las explicaciones que le di, me contestó? Nada»

No sólo viola la cuarentena, saliendo él, dejando entrar a otras personas a ver el circuito sino que nos pone en riesgo ambiental y físico.

Otra vecina se comunicó con el Secretario de Educación Sebastián Puglisi quien derivó cada foto, video y mensaje a Inspección General. Hoy, después de haber hecho la denuncia de manera pública en las redes sociales me llamaron del despacho de Montenegro. No llegué a atender, aún espero me vuelvan a llamar.

El 134 no funcionó jamás, el 911 tampoco. 147 me derivaron a Inspección General…sin respuesta.

Ayer llamó a la Delegación de Batán. Habló con Ricardo Medina, quien tomó mi denuncia y me dijo que vendrían a inspeccionar. Además me aclaró que no existe tal permiso. Que para poder hacer un circuito público/ privado debe presentar un Proyecto de Excepción con todos los estudios técnico/ambientales y la conformidad de todos los vecinos. Lo cual no va a suceder porque realmente es una locura!!!

A modo de síntesis, los vecinos se quejan y con justa razón «La respuesta siempre será NO. NO importa que tengas los recursos económicos para hacer lo que te plazca, si esto pone en riesgo la salud e integridad física de mi familia y vecinos, la respuesta es NO. NO podés hacer una pista de cross al lado de nuestras casas. Con o sin cuarentena»

Marcia, otra de las afectadas en el barrio nos termina contando que «En este momento, nos encontramos trabajando en línea y estudiando. De 7 personas que habitamos la casa, 5 son menores. No pueden salir al patio de su propia casa? Mi vecina con su nietos tampoco? El ruido!! Imagínense que cuando hay picadas, se siente el ruido desde acá según de el viento. No exagero ni un poco. Imagínense tener un moto haciendo piruetas….»