Los colegios privados aumentarán las cuotas hasta un 3% en noviembre y diciembre.

El Gobierno bonaerense autorizó nuevas subas para el cierre del año, mientras las escuelas advierten por los costos y crece la morosidad familiar.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó nuevos aumentos de hasta el 3% en las cuotas de los colegios privados con subvención estatal para noviembre y diciembre. La actualización alcanza a los niveles Inicial, Primario, Secundario, Técnico, Agrario, Artístico y de Educación Superior. Los importes máximos que pueden cobrar las instituciones dependen del porcentaje de subvención estatal que reciben, que puede ubicarse entre el 40% y el 100%.

De acuerdo con el nuevo cuadro arancelario, una escuela primaria que recibe el 100% de subvención estatal podrá cobrar hasta $39.210 en noviembre. En cambio, para los establecimientos que cuentan con un aporte del 40%, el tope autorizado asciende a $177.340.

En el nivel secundario, los valores máximos habilitados serán de $43.230 para los colegios con el 100% de subvención y de $230.450 para aquellos que reciben el 40% de aporte estatal.

Los montos corresponden a los topes establecidos para los aranceles según el nivel educativo y el porcentaje de subvención de cada institución. Por ese motivo, las cuotas no son iguales en todos los establecimientos privados de la provincia.

La última suba había sido en septiembre

El aumento anterior de los colegios privados bonaerenses se había aplicado en septiembre de 2026, cuando el Gobierno provincial autorizó una actualización del 2,5%. Durante octubre, en cambio, no hubo modificaciones en los aranceles, por lo que las familias mantuvieron las mismas cuotas antes de los nuevos incrementos previstos para el cierre del año.

La actualización de septiembre había formado parte de un esquema de aumentos que contempló dos tramos, uno del 5,5% en agosto y otro del 2,5% en septiembre. De esta manera, las instituciones llegaron a noviembre después de dos meses con diferentes condiciones para trasladar los aumentos de sus costos a los aranceles.

La autorización de las nuevas subas se produjo luego de los acuerdos salariales alcanzados por el Gobierno bonaerense con los gremios docentes. Los incrementos en los sueldos del personal representan uno de los principales factores que inciden en los gastos de funcionamiento de las escuelas privadas.

Los colegios advierten por el desfasaje de los costos

Imagen: Media DIB

Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina señalaron que el mecanismo vigente para actualizar los aranceles no permite recuperar íntegramente los incrementos de los costos que deben afrontar las instituciones educativas.

Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, explicó que las demoras en las autorizaciones generan diferencias económicas que quedan a cargo de los establecimientos. Según estimaciones de la entidad, los importes que las escuelas no pudieron recuperar representan aproximadamente el 25% de los ingresos correspondientes a una cuota mensual.

El problema se vincula principalmente con los salarios docentes, que constituyen una parte central de los gastos de las instituciones. De acuerdo con las declaraciones de Zurita, el costo laboral representa cerca del 80% de la composición de las cuotas escolares, por lo que las actualizaciones salariales tienen un impacto directo en las finanzas de los establecimientos.

La preocupación también está puesta en los primeros meses de 2027, durante enero y febrero, los colegios deben continuar afrontando sus obligaciones salariales y otros gastos, aunque no reciben los ingresos habituales por las cuotas mensuales, debido al receso escolar.

Crece la morosidad y las familias acumulan deudas

Imagen: Portal Universidad

La morosidad en los colegios privados se convirtió en otra de las preocupaciones del sector. Según datos de AIEPBA, la morosidad en el pago de los aranceles escolares alcanza un promedio nacional del 11%. Sin embargo, en algunas instituciones los niveles de incumplimiento llegan a ubicarse entre el 30% y el 40%.

Zurita señaló que esos porcentajes son elevados para los parámetros habituales del sector y advirtió que la falta de pago afecta directamente la capacidad financiera de los establecimientos. Cuando una parte de las cuotas no ingresa, las instituciones deben afrontar sus compromisos con recursos más limitados, incluso cuando tienen gastos fijos que no pueden postergar. El problema se profundiza porque los colegios privados dependen en gran medida de los ingresos por aranceles para cubrir sus costos cotidianos. 

A su vez, los aumentos autorizados pueden representar un alivio para las escuelas, pero también implican un nuevo esfuerzo para los hogares que ya tienen dificultades para llegar a fin de mes. La educación privada pasaría a formar parte de las obligaciones que algunas familias postergan cuando sus ingresos no alcanzan para cubrir todos los gastos.

Un relevamiento del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), realizado sobre 4.200 casos efectivos en las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, indicó que el 92,3% de los hogares registra algún tipo de deuda.