Chapadmalal: Milei abrió la concesión de los hoteles y crece la disputa por su futuro.

La entrega por 30 años reavivó el cruce político en Mar del Plata, mientras 58 trabajadores siguen sin certezas laborales.

El Gobierno nacional avanzó con su plan para concesionar seis hoteles de la Unidad Turística Chapadmalal mediante un concurso público que prevé contratos por 30 años. La iniciativa busca atraer inversiones privadas para restaurar los edificios, ponerlos en funcionamiento y generar actividad económica en la zona sur de General Pueyrredón.

La decisión modifica el destino de un complejo vinculado al turismo social, que permanece cerrado desde 2025. Con los programas de alojamiento discontinuados, la gestión de Javier Milei apuesta a que empresas privadas asuman las tareas de recuperación, mantenimiento y explotación comercial de los establecimientos.

El intendente Guillermo Montenegro celebró la apertura del concurso y sostuvo que la llegada de inversiones permitirá generar trabajo genuino y empleo local. Sin embargo, la concesión no garantiza la continuidad de los puestos que existían antes del cierre, ya que las nuevas contrataciones dependerán de las empresas que resulten adjudicatarias y de sus necesidades operativas.

La convocatoria tiene como fecha prevista el 27 de noviembre y contempla la restauración, puesta en valor y explotación de los seis establecimientos durante las próximas tres décadas.

Tres hoteles para la UNMDP y espacios para Salud

El anuncio también incluyó otros destinos para parte del complejo. Tres hoteles serán cedidos a la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), que proyecta desarrollar una Residencia Escuela con alojamiento para estudiantes y espacios destinados a actividades académicas, deportivas, sanitarias y de formación.

Imagen: Mi8

La propuesta abre una alternativa de uso público para esos edificios, aunque su puesta en funcionamiento requerirá inversiones y trabajos de adecuación. El proyecto universitario también se vincula con las iniciativas que buscan preservar una función educativa y social para parte del predio.

Por otra parte, el Municipio recibió el uso de dos inmuebles para reubicar el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Colonia Chapadmalal. De esta manera, el esquema anunciado contempla seis hoteles para concesiones privadas, tres destinados a la Universidad y propiedades para la atención sanitaria.

Raverta apuntó contra Montenegro

La decisión generó cuestionamientos de Fernanda Raverta, quien rechazó la interpretación del intendente sobre la recuperación del complejo. “No es recuperación, es un remate”, expresó la dirigente, quien cuestionó la entrega de los establecimientos a privados y defendió la función social que históricamente tuvo Chapadmalal.

Raverta impulsa en la Legislatura bonaerense una iniciativa para que la Provincia recupere la titularidad y administración de la Unidad Turística, con el objetivo de preservar sus instalaciones para el turismo social. El planteo contempla acciones judiciales para reclamar los inmuebles ante lo que considera una desviación de su finalidad original.

Imagen: La Capital de Mar del Plata

El contrapunto expone dos modelos para el futuro del predio. Mientras el Gobierno nacional y Montenegro destacan la posibilidad de atraer capitales, recuperar edificios y crear empleo, la oposición advierte que la concesión puede desplazar el objetivo de garantizar vacaciones accesibles para sectores populares.

Los 58 trabajadores siguen sin certezas

En paralelo, la situación laboral permanece sin una resolución para los 58 trabajadores estatales de planta permanente que se desempeñaban en el complejo. Los empleados quedaron bajo el régimen de disponibilidad, que contempla un período de entre seis y doce meses desde las notificaciones realizadas a mediados de año. Si al finalizar ese plazo no son reubicados en otras dependencias del Estado nacional, quedarán desvinculados definitivamente.

Hasta el momento, solo un grupo reducido de 12 personas había sido reincorporado temporalmente por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) para cumplir tareas esenciales de custodia.

La apertura del concurso no garantiza que los antiguos empleados conserven sus puestos. Aunque Montenegro sostiene que las inversiones permitirán generar nuevas oportunidades laborales en la zona, no existe una garantía de que las empresas adjudicatarias incorporen a quienes trabajaban allí antes del cierre.