El relevamiento de la UCIP reflejó que el movimiento de visitantes no representó más compras y que ocho de cada diez comerciantes no cumplieron sus expectativas.
Las ventas minoristas en Mar del Plata registraron una caída interanual del 4,2% durante el último fin de semana largo, correspondiente al Día del Respeto a la Diversidad Cultural. El dato surge de un relevamiento de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), que detectó una diferencia entre la circulación de turistas por los centros comerciales a cielo abierto y el consumo efectivo en los negocios.
El estudio, elaborado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la entidad, comparó las unidades físicas vendidas con las del mismo período de 2025. Los resultados mostraron que la presencia de visitantes no alcanzó para revertir la retracción comercial y que la mayoría de los locales quedó por debajo de sus previsiones.
Más movimiento que compras
De acuerdo con la encuesta, el 42,8% de los comerciantes consultados aseguró que no alcanzó las expectativas de ventas que tenía para el feriado. Otro 38,8% sostuvo que las cumplió parcialmente, mientras que apenas el 18,4% afirmó haber logrado los resultados esperados.
La percepción sobre la cantidad de visitantes también mostró diferencias. El 49% de los comerciantes calificó la afluencia turística como regular, el 28,6% la consideró buena y el 22,4% la evaluó como mala.
En cuanto al comportamiento de las ventas frente al movimiento de público, el 40,8% señaló que vio más gente en las calles, pero mantuvo el mismo nivel de operaciones. A su vez, el 38,8% no registró variaciones ni en la circulación ni en las ventas.
Por otro lado, el 16,3% indicó que recibió más visitantes y consiguió vender más. En contraste, un 4,1% observó mayor movimiento de personas, aunque con menos ventas. En conjunto, los números reflejan las dificultades de los comercios para transformar el flujo turístico en ingresos.
El consumo, bajo presión
El presidente de la UCIP, Blas Taladrid, advirtió sobre la distancia entre el movimiento en los paseos comerciales y las compras concretadas por los visitantes. “En el mostrador comercial volvemos a constatar una brecha preocupante entre el paseo y la compra efectiva”, señaló. Según explicó, los turistas cuidaron su presupuesto y priorizaron los gastos esenciales y las actividades recreativas de menor costo.

Imagen: La Capital de Mar del Plata
Taladrid vinculó la caída interanual con la pérdida de poder adquisitivo y planteó la necesidad de impulsar medidas que ayuden a sostener la actividad de las pequeñas y medianas empresas. Entre las alternativas mencionó estrategias de competitividad, financiamiento e incentivos para el sector.
El relevamiento incluyó comercios de distintos rubros, entre ellos indumentaria, calzado, tecnología y accesorios para celulares, joyería, óptica, librería, chocolatería y artículos deportivos. Se trata de actividades que pueden recibir un impulso adicional durante los feriados por la llegada de turistas y los recorridos por las principales zonas comerciales.
La ocupación tampoco alcanzó las expectativas
El balance comercial coincidió con un fin de semana turístico que quedó por debajo de las previsiones. Según datos de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, la ocupación hotelera promedio rondó el 50%. Desde el sector hotelero señalaron que las condiciones climáticas no acompañaron para alcanzar mejores resultados. Las estadías fueron mayormente cortas, de una o dos noches, un factor que también limitó el impacto económico de la llegada de visitantes.

Imagen: Ámbito
Así, el feriado dejó movimiento en las calles, pero sin una mejora equivalente para los comercios marplatenses. La caída en las unidades vendidas y el bajo cumplimiento de las expectativas volvieron a poner el foco en la capacidad de gasto de los turistas y en las dificultades del consumo para impulsar la actividad local.
