El Presupuesto 2027 prevé una suba real del 5,6%, pero la inversión educativa nacional seguirá lejos de los niveles de 2023.

El informe señala que la inversión educativa nacional representaría el 0,79% del PBI durante 2027, una proporción prácticamente igual a la registrada en los últimos años. La previsión ubica el gasto en el 0,77% del PBI para 2026, por lo que el incremento proyectado para el próximo año no modificaría de manera significativa su participación dentro de la economía.

La evolución muestra una caída sostenida desde 2017 hasta 2020, seguida de una recuperación que llegó hasta 2023. En ese año, la función Educación y Cultura representaba el 1,42% del PBI. Luego pasó al 0,86% en 2024 y al 0,78% en 2025, para ubicarse en torno al 0,77% en 2026 y proyectarse en 0,79% para 2027.

Universidades y educación obligatoria, con recursos diferentes

Imagen: Infobae

Dentro de la distribución de los fondos, la Educación Universitaria concentra la mayor parte del presupuesto de la Secretaría de Educación. Para 2027, representaría el 80,1% de esos recursos y tendría un aumento nominal del 20,9%, que al descontar la inflación proyectada equivale a un crecimiento real de apenas 0,3%.

El informe advierte que esa previsión no contempla la aplicación plena de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, cuyo cumplimiento se encuentra pendiente. Según las estimaciones mencionadas en el análisis, aplicar completamente esa normativa implicaría una ampliación real cercana al 30% respecto de los recursos previstos para 2026.

La diferencia también aparece al comparar el peso de las universidades con el resto de los niveles educativos. Las partidas universitarias pasaron de representar el 0,71% del PBI en 2023 al 0,52% en 2025 y se proyectan en el 0,53% para 2027. En cambio, la educación obligatoria y superior no universitaria cayó del 0,32% al 0,08% del PBI entre 2023 y 2025 y se mantendría en ese nivel.

Juan Doberti, docente e investigador de la UBA, señaló que el Estado nacional se concentra cada vez más en el nivel universitario, que pasaría de representar el 57% del presupuesto educativo nacional en 2023 al 80% en 2027. También vinculó la reducción de los programas para los niveles inicial, primario, secundario y superior no universitario con la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente y del Plan Conectar Igualdad, además de la reducción de otros programas.

El financiamiento, las provincias y los programas educativos

Las provincias concentran cerca del 75% del gasto público en educación, mientras que Nación sostiene principalmente a las universidades y programas de alcance federal.

Sol Alzú, analista de Datos y Política Educativa de Argentinos por la Educación, explicó que el relevamiento compara los recursos ejecutados hasta 2025, la previsión de cierre para 2026 y las estimaciones incluidas en el proyecto de Presupuesto 2027. En este último caso, los cálculos dependen de los supuestos macroeconómicos establecidos por el propio Gobierno, entre ellos la inflación promedio del 20,5%.

Uno de los programas que tendría un crecimiento real mayor es el relacionado con el Plan Nacional de Alfabetización, que registraría una suba del 12,5%. Los recursos están destinados a acciones como formación docente, entrega de materiales, promoción de la lectura y evaluaciones. Alzú señaló que los 24 ministros provinciales coincidieron en la existencia de un problema de alfabetización que requiere una respuesta coordinada.

A fines de 2025, además, el Congreso derogó el artículo 9 de la Ley de Educación Nacional, que establecía un piso de inversión consolidada del 6% del PBI desde 2026. Según la información incluida en el análisis, esa meta solo se había alcanzado una vez, en 2015. El escenario se completa con una estructura en la que, según Alzú, nueve de cada diez pesos del gasto educativo están vinculados a salarios docentes, transferencias y subsidios, dejando un margen menor para infraestructura, formación docente y otras políticas.