El Hospital Interzonal se quedó sin camas: hay 45 pacientes en guardia y 17 en espera.

La Provincia advirtió por el límite de la red sanitaria y apuntó a la falta de atención de PAMI en clínicas privadas.

El Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Oscar Alende” de Mar del Plata atraviesa una situación crítica, ya que actualmente no cuenta con camas disponibles para internación y tiene 45 pacientes que permanecen en el sector de Guardia.

A esto se suman otros 17 pacientes provenientes de distintos puntos de la Región Sanitaria VIII que esperan ser admitidos para su derivación. Se trata de personas que requieren atención de mayor complejidad y que, por las características regionales del establecimiento, necesitan ingresar al Interzonal.

La situación fue informada este jueves al mediodía por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, que advirtió que la crisis del sistema sanitario “empieza a llegar a un límite preocupante” y alertó por un posible colapso de la red hospitalaria pública.

¿Cuál es el conflicto con PAMI?

Uno de los principales puntos señalados por la Provincia es la situación de PAMI y la atención de sus afiliados en clínicas privadas de Mar del Plata. Según informó el Ministerio de Salud, tres establecimientos que históricamente absorbían la cápita del organismo dejaron de recibir pacientes.

De acuerdo con la información que recibió la Dirección Ejecutiva del HIGA, algunos afiliados estarían siendo rechazados sin una evaluación médica de Guardia que determine si necesitan internación y sin un proceso formal de derivación, esto provoca que parte de esa demanda termine llegando directamente al hospital provincial.

La Provincia sostuvo que el ingreso de pacientes derivados mediante ambulancias privadas genera una mayor presión sobre un establecimiento que ya no dispone de camas. De esta manera, la falta de respuesta en el subsector privado termina impactando directamente sobre la capacidad del hospital público para recibir nuevos pacientes.

“Lo que hoy ocurre en Mar del Plata es una muestra concreta de las consecuencias del ajuste nacional en salud: cuando PAMI no garantiza la atención y las clínicas rechazan pacientes, la presión recae sobre el hospital público”, advirtieron desde el HIGA.

En paralelo, PAMI sostiene una posición diferente frente a los cuestionamientos, desde el organismo señalaron que sus afiliados reciben atención y que son derivados a distintos prestadores cuando es necesario, por lo que rechazan que las personas queden sin asistencia.

La demanda creció de manera sostenida

La Provincia también vinculó la situación actual con un incremento estructural de la demanda sobre el sistema público, uno de los datos utilizados para graficarlo corresponde a la UPA 13 de Mar del Plata.

Entre enero y julio, las admisiones en ese establecimiento pasaron de 17.934 en 2024 a 34.190 en 2026, esto representa un aumento del 90,6% en el período analizado. Además, durante julio de este año se registraron 5.620 admisiones en la UPA 13, el número mensual más alto de la serie mencionada por el Ministerio de Salud bonaerense.

Para la cartera sanitaria, este incremento se suma a las dificultades existentes para coordinar la disponibilidad de camas entre los distintos sectores del sistema. La falta de información unificada sobre las plazas disponibles y de criterios comunes de internación, señalaron, vuelve más compleja la gestión de los pacientes.

El HIGA prioriza las emergencias 

Imagen: La Capital de Mar del Plata

Ante la falta de camas, el Hospital Interzonal informó que debe priorizar la atención de las emergencias y urgencias con riesgo de vida. El problema es que esa decisión deja limitada su capacidad para absorber el resto de la demanda que llega al establecimiento.

La Provincia planteó que parte de los pacientes que anteriormente eran atendidos por el sector privado están siendo desplazados hacia el sistema público. O sea que mientras las camas permanecen ocupadas, nuevos pacientes continúan llegando a la Guardia y otros esperan una admisión.

Desde el Gobierno bonaerense remarcaron que la Provincia sostiene con recursos propios una red de hospitales que recibe a quienes necesitan atención, pero advirtieron que el sistema público no puede convertirse en la única respuesta frente a los problemas que atraviesan los prestadores. En ese sentido, reclamaron una intervención para normalizar la atención de los afiliados de PAMI y garantizar las prestaciones correspondientes.