La crisis en la UGL XI alcanzó un punto crítico en Mar del Plata. Más de 220.000 afiliados sufren el colapso de las prestaciones médicas y el corte de servicios.
Frente a esta situación de abandono, la quita de prestaciones y el vaciamiento de la planta de personal, los trabajadores del instituto se movilizarán este jueves 27 a las 11 horas en la puerta del INAREPS para defender la salud pública de la tercera edad y la dignidad laboral.
Declaración de alerta sanitaria en la región
La convocatoria busca visibilizar una situación que los trabajadores califican como un vaciamiento sistemático de la obra social en la ciudad y zonas aledañas que vienen sufriendo la pérdida de prestaciones básicas y el congelamiento salarial. El personal denuncia el impacto directo de las políticas de ajuste sobre miles de jubilados y personas con discapacidad que sufren demoras de más de un mes para conseguir una respuesta.
A la pérdida de cobertura en clínicas privadas y laboratorios con topes se le sumó esta semana la salida del Sanatorio Belgrano, que dejó de atender a ocho mil afiliados, internados y pacientes con cirugías programadas, obligando a los adultos mayores a realizar largas filas desde la madrugada en agencias saturadas.
Retiros voluntarios y cierres por falta de personal

Imagen: ATE
El ajuste nacional en PAMI ya provocó más de 600 despidos y una caída del 60% en el salario real de los empleados sin paritarias. En la UGL XI, la implementación del esquema de retiros voluntarios provocará la salida del 30% de la plantilla local, dejando dependencias completas como la de Otamendi sin personal y reduciendo la atención al público en la sede céntrica de Independencia a solo siete empleados y en el Puerto a cinco.
El área social del organismo también atraviesa un escenario dramático por la renuncia de profesionales y la falta de cobertura en municipios vecinos como Pinamar, Madariaga y Tandil. Esta escasez administrativa genera demoras de hasta seis meses en las vacantes para residencias geriátricas, subsidios congelados con retrasos de un año en su autorización y el cierre de programas clave como la entrega de bolsones de alimentos y los cupos en comedores.
Hospital Bernardo Houssay con camas cerradas y quirófanos frenados

Imagen: La Capital de Mar del Plata
La parálisis de la atención también afecta al Hospital Bernardo Houssay, el único efector propio con el que cuenta PAMI en la ciudad y que posee la capacidad técnica para funcionar como centro escuela en gerontología y oncología. El establecimiento mantiene veinticinco camas de internación cerradas entre salas generales, unidad coronaria y terapia intensiva por falta de personal.
A la escasez de insumos importados para cirugías cardiovasculares de alta complejidad se suma el funcionamiento a media máquina de los quirófanos, con tres salas totalmente clausuradas. La falta de presupuesto para reparar equipamiento médico redujo al mínimo las endoscopías, mientras que la sobrecarga de trabajo y los bajos aranceles provocan renuncias constantes en los equipos de enfermería, instrumentación y maestranza sin recambio previsto.
El Sanatorio Mar del Plata, otro de los afectados
A esto se le suma la caída de prestadores por fuera de las clínicas, el conflicto del Sanatorio Mar del Plata, la renuncia de médicos de cabecera, los estudios y laboratorios con topes. Todo esto tiene una consecuencia dañina para el afiliado, ya que debe ir a las diferentes agencias o bocas de atención a pedir soluciones.
La situación es crítica, por eso los trabajadores de PAMI llaman a toda la comunidad a participar de la movilización en reclamo de una solución urgente en defensa de la salud pública para un sistema que ya no puede seguir funcionando en estas condiciones.
