El Gobierno bonaerense abrió un expediente tras recibir 2.240 denuncias y puso el foco en tasas, información, cobranzas y mecanismos de contratación.
El Gobierno de la provincia de Buenos Aires decidió avanzar contra Mercado Pago y otras billeteras virtuales por presuntas prácticas abusivas vinculadas al otorgamiento y cobro de créditos. La investigación se inició luego de que Defensa del Consumidor recibiera 2.240 denuncias durante el primer semestre del año contra Mercado Pago, Naranja Digital, Ualá, Personal Pay, Brubank y Cencosud.
El expediente contempla posibles incumplimientos a la normativa de Defensa del Consumidor, entre ellos falta de información clara sobre las condiciones de los préstamos, ausencia de un botón de arrepentimiento visible y denuncias por acoso y hostigamiento a personas que entraron en mora.
El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, anticipó que las empresas deberán explicar cómo determinan las tasas que cobran y cuál es la composición del Costo Financiero Total (CFT). Si se comprueban infracciones, las multas podrían alcanzar los $1.883 millones, además de obligar a las compañías a modificar o revertir las prácticas cuestionadas.
Créditos en pocos pasos y tasas que superan el 1.000%

Imagen: A24
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la facilidad con la que se puede acceder a estos préstamos. Desde las aplicaciones, un usuario puede recibir una oferta de financiamiento, aceptar las condiciones y obtener el dinero en pocos pasos, muchas veces a partir del historial que la propia plataforma tiene sobre su comportamiento.
Ese mecanismo permite acceder rápidamente a dinero sin atravesar todo el proceso habitual de un banco, pero también genera interrogantes cuando las condiciones del crédito no son suficientemente visibles o comprensibles antes de aceptar.
Las tasas son uno de los puntos centrales de la discusión. En el caso de Mercado Pago, la información publicada por la propia empresa muestra una Tasa Nominal Anual (TNA) que puede ir del 48% al 249%. Debido a la capitalización, los cargos y los impuestos, el Costo Financiero Total Efectivo Anual (CFTEA) puede llegar al 1.375,94% en determinadas operaciones.
La cifra no significa que una persona que pide $100.000 necesariamente deba devolver $1.475.940 al año, el CFTEA es una tasa anualizada que permite dimensionar y comparar el costo financiero. El monto concreto depende del plazo, las cuotas, la tasa asignada y los cargos incluidos.
Además, no todos los usuarios reciben la misma tasa; las billeteras utilizan sistemas de scoring que analizan diferentes variables para determinar el riesgo de cada cliente. Mercado Pago, por ejemplo, sostiene que su modelo utiliza más de 3.000 variables y que las condiciones pueden mejorar cuando el usuario construye un historial de pagos.
El problema de la mora y las cobranzas

Imagen: Infocielo
La preocupación bonaerense también está relacionada con el crecimiento de la morosidad. Según los datos presentados por Axel Kicillof, la mora entre quienes tienen deudas con billeteras virtuales pasó del 5,7% al 24,5%, mientras que la mora bancaria pasó del 2,5% al 12,8%.
La Provincia recibió denuncias que incluyen llamados reiterados, contactos con familiares o lugares de trabajo y otras formas de presión para reclamar deudas. La investigación deberá determinar cuáles de esas prácticas efectivamente incumplen las normas vigentes.
Un cambio clave desde el 31 de agosto
A este debate se suma una modificación que comenzará a regir desde el 31 de agosto cuando empezará a estar disponible el sistema de Cobro con Transferencia (CCT) creado por el Banco Central, que permitirá cobrar cuotas de préstamos mediante transferencias inmediatas desde una cuenta bancaria o una cuenta de pago, siempre que exista un consentimiento previo del usuario.
El mecanismo busca ordenar los débitos recurrentes y ofrecer una alternativa con reglas específicas para el cobro de préstamos. Para las personas que utilizan créditos de billeteras virtuales, las cuotas podrán cobrarse desde cuentas bancarias mediante este sistema, algo que hasta ahora no estaba habilitado bajo esta modalidad.
La discusión, así, no pasa solamente por la facilidad para conseguir dinero desde el celular. También queda planteado cuánto termina pagando cada usuario, qué información recibe antes de endeudarse y cuáles son los límites que deben respetar las empresas cuando llega el momento de cobrar.
