El puerto de Mar del Plata apuesta a la tecnología para conectar a sus trabajadores.

Del 17 al 19 de septiembre, la FIP 2026 reunirá en el Sheraton a referentes para debatir cómo digitalizar el trabajo operativo del puerto.

La actividad marítima, pesquera y portuaria atraviesa un proceso de transformación que busca alcanzar también a quienes trabajan lejos de una computadora. En Mar del Plata, la primera Feria Internacional Portuaria pondrá el foco en el desafío de cómo integrar a los llamados trabajadores “sin escritorio” a una dinámica laboral cada vez más digital.

La propuesta apunta a incorporar herramientas tecnológicas que permitan mejorar la comunicación, la capacitación, la seguridad y la gestión de los recursos humanos en espacios como buques, muelles, plantas pesqueras, cámaras de frío y astilleros.

Tecnología para un sector que necesita nuevas herramientas

La discusión adquiere especial relevancia en un momento en el que la actividad pesquera y portuaria enfrenta distintos desafíos económicos y productivos. Mejorar los procesos internos puede convertirse en una herramienta para ganar eficiencia y fortalecer el funcionamiento de las empresas.

La digitalización también puede contribuir a profesionalizar los canales de comunicación y facilitar el acceso de los trabajadores a información que antes podía quedar restringida por las propias características de la actividad.

La tecnología puede ser una herramienta concreta para acompañar al sector en medio de una etapa de dificultades, sin perder de vista que detrás de cada proceso productivo hay trabajadores que necesitan estar conectados con sus empresas.

Durante la FIP 2026, plataformas especializadas como Humand y desarrolladores del polo tecnológico nucleados en la Asociación de Tecnologías de la Información y la Comunicación de Mar del Plata (ATICMA) presentarán casos de aplicación y modelos de transformación digital adaptados a la operatoria portuaria.

El debate también buscará analizar cómo utilizar la tecnología para elevar los niveles de seguridad laboral, mejorar la comunicación interna y fortalecer el vínculo entre las empresas y el personal que sostiene la producción en el mar argentino.

El desafío de la digitalización en el puerto

La industria marítima, pesquera y portuaria tiene una característica que la diferencia de buena parte de las actividades productivas y es que gran parte de sus trabajadores desarrolla tareas operativas y de primera línea. Tripulantes, maquinistas, estibadores, operarios de plantas de fileteado y trabajadores de astilleros cumplen sus jornadas lejos de una computadora y, muchas veces, sin acceso permanente a un correo institucional.

Esta situación históricamente generó dificultades para mantener una comunicación fluida con los trabajadores, transmitir protocolos de seguridad e higiene, realizar capacitaciones y avanzar con distintos trámites internos.

La digitalización aparece como una herramienta para achicar esa distancia y generar canales de comunicación que puedan adaptarse a las condiciones particulares de la actividad portuaria y pesquera.

El celular como puerta de entrada a la digitalización

Una de las alternativas que comenzaron a implementar las empresas son plataformas diseñadas específicamente para trabajadores que no utilizan computadoras de escritorio. Estas herramientas funcionan principalmente desde teléfonos móviles y permiten centralizar diferentes gestiones laborales. Incluso pueden contemplar situaciones de baja conectividad, una condición relevante para quienes trabajan en determinados sectores de la actividad. Entre las posibilidades se encuentran el acceso a recibos de sueldo digitales, el reporte de incidentes de seguridad operacional en tiempo real, la recepción de alertas sanitarias y la realización de capacitaciones interactivas.

La incorporación de Inteligencia Artificial también abre nuevas posibilidades, las herramientas pueden responder consultas frecuentes sobre turnos, beneficios o normativas laborales y, de esa manera, reducir parte de la carga administrativa de las áreas de personal. El objetivo es que la tecnología no quede limitada a la administración de las empresas, sino que también llegue directamente a quienes sostienen las tareas productivas.