Nuevas boletas de TSU: subas muy por encima del 11% que había anunciado el municipio.

Con la nueva factura de abril, muchos contribuyentes registraron subas de entre 30% y 40% y con picos de hasta 65%.

Las nuevas boletas de la Tasa por Servicios Urbanos (TSU) comenzaron a llegar en las últimas horas con incrementos muy por encima del 11% que había proyectado el Ejecutivo. En muchos casos, las subas se ubican entre el 30% y el 40%, mientras que se registran picos de hasta el 65%.

El aumento corresponde a las cuotas 4, 5 y 6 del año (abril, mayo y junio), que son las primeras en reflejar la actualización aprobada por el Concejo Deliberante a fines de febrero. La situación generó sorpresa entre contribuyentes de distintos barrios y categorías.

Durante el debate del Presupuesto 2026, desde el oficialismo se había buscado minimizar el impacto. Sin embargo, los datos relevados muestran que los valores finales se acercan más a las advertencias realizadas por la oposición que a las estimaciones del gobierno.

¿Cómo se calcula la TSU?

Imagen: La Capital de Mar del Plata

La TSU no tiene un aumento uniforme, ya que su cálculo depende de múltiples variables. Entre ellas, se encuentra la valuación fiscal del inmueble, que determina su categoría (de 1 a 9) y define una alícuota progresiva: a mayor valor de la propiedad, mayor carga tributaria.

También inciden el tipo de inmueble (edificado, baldío o cochera) y el coeficiente de servicios que presta el Municipio, como recolección de residuos, barrido y alumbrado público.

Uno de los factores centrales del incremento fue la actualización de las alícuotas. Por ejemplo, en algunas categorías bajas, estos valores aumentaron de manera considerable respecto al año anterior, lo que impactó directamente en el monto final de las boletas. A esto se suma la posible actualización de las valuaciones fiscales por parte de ARBA, que puede modificar automáticamente el importe a pagar.

Aumento de TSU: casos concretos y diferencias 

Si bien no todos los contribuyentes registran el mismo impacto, los ejemplos relevados muestran una tendencia clara. Un inmueble del Bosque Peralta Ramos, por ejemplo, pasó de pagar poco más de $6.300 a casi $8.900, lo que representa una suba superior al 40%. En el centro, una propiedad de categoría media registró un incremento cercano al 38%, con una factura que superó los $37.000.

También hay casos con aumentos menores, aunque igualmente por encima del porcentaje oficial. En Sierra de los Padres, algunas propiedades rondan subas cercanas al 19%, mientras que otras zonas muestran incrementos más moderados.

En el extremo opuesto, se detectaron situaciones con aumentos de más del 60%, incluso en inmuebles de categorías bajas, lo que refuerza la disparidad en la aplicación de la tasa.

¿Cuál es el rol del alumbrado público?

Imagen: 0223

Uno de los cambios clave en la estructura de la TSU es la futura eliminación del componente de alumbrado público, que dejará de cobrarse dentro de esta tasa.

Según pudo averiguar el diario La Capital, el Municipio ya firmó un convenio con la empresa EDEA para trasladar ese cobro a la factura de energía eléctrica. El nuevo esquema comenzaría a aplicarse en las boletas emitidas desde mayo, con vencimientos que podrían extenderse hasta junio.

Desde el Ejecutivo sostienen que esta modificación podría reducir el valor de la TSU en los próximos meses. Sin embargo, aún no está claro cuál será el impacto final en el bolsillo de los vecinos, ya que el alumbrado pasará a abonarse por separado y se desconoce el monto que tendrá ese nuevo cargo.

Respuestas y cuestionamientos 

Ante las consultas por los aumentos, el gobierno municipal evitó dar precisiones sobre el porcentaje promedio aplicado en las nuevas facturas. En su lugar, brindó una explicación técnica basada en la actualización de la Ordenanza Impositiva y la aplicación del índice de inflación. En ese sentido, indicaron que los importes fueron calculados según la nueva definición del hecho imponible, el coeficiente de servicios y los valores ajustados por IPC.

Sin embargo, la falta de una respuesta concreta sobre la diferencia entre el 11% anunciado y los aumentos reales alimenta las críticas. Mientras tanto, miles de contribuyentes ya comenzaron a recibir boletas con montos considerablemente más altos.