La manifestación se dio a raíz de que el Gobierno eliminó el programa “Volver al Trabajo”, que otorgaba casi $80.000 a vecinos de barrios populares de todo el país.
La postal que se repitió hoy en distintos puntos del país tuvo en su centro cortes de ruta, ollas populares y columnas de manifestantes que reclaman por la eliminación del programa “Volver al Trabajo”, una política que alcanzaba a cerca de 900 mil personas en Argentina. En la Autovía 2, a la altura de Mar del Plata, las protestas se volvieron uno de los focos más visibles de una jornada marcada por más de un centenar de piquetes.
Quienes sostienen comedores, merenderos y espacios comunitarios son los mayores damnificados y hoy ya no gozan de un ingreso que, a pesar de ser bajo, resultaba clave para sostener esas tareas.
“Volver al Trabajo”: el fin de un ingreso mínimo, pero vital
El programa “Volver al Trabajo”, heredero del Potenciar Trabajo, otorgaba alrededor de $78.000 mensuales a trabajadores de la economía popular. Ese monto, erosionado por la inflación, estaba lejos de cubrir necesidades básicas, pero funcionaba como complemento para miles de hogares.
La decisión del gobierno de Javier Milei de eliminarlo implica la pérdida directa de ese ingreso para cerca de un millón de personas.
Pero el punto central es quiénes son esos beneficiarios, ya que no se trata únicamente de personas desocupadas, sino que la mayoría trabaja en comedores barriales, cooperativas, reciclado urbano o espacios de contención social.
Comedores y redes comunitarias en riesgo
Uno de los impactos más sensibles se da en los barrios populares. Allí, los planes sociales, además de garantizar ingresos individuales, sostenían redes colectivas.
Trabajadores de comedores comunitarios, por ejemplo, utilizaban ese dinero para cubrir gastos mínimos y dedicar tiempo a tareas esenciales como cocinar, organizar donaciones o asistir a familias vulnerables. Sin ese ingreso, muchas de esas redes quedan debilitadas.

Imagen: Tiempo Argentino
Desde organizaciones nucleadas en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) advierten que la medida implica el “desmantelamiento” de estructuras comunitarias que funcionan como contención frente a la crisis social.
La alternativa oficial: vouchers y capacitación
El Gobierno propone reemplazar la asistencia directa por un sistema de formación laboral basado en vouchers educativos. La idea apunta a que los beneficiarios accedan a capacitaciones y mejoren su empleabilidad.
En términos teóricos, la propuesta no resulta cuestionable, ya que la formación laboral es una herramienta clave para la inserción en el mercado de trabajo. Sin embargo, el problema aparece cuando se analiza el contexto.
Argentina atraviesa un escenario de caída del empleo formal y expansión de la informalidad. Según denuncian organizaciones sociales, en los últimos meses se profundizó la expulsión de trabajadores del mercado laboral registrado.

Imagen: Infobae
El punto crítico del debate no es la capacitación en sí, sino las condiciones del mercado laboral. Aun con formación, la inserción no está garantizada en un contexto de escasez de empleo y deterioro salarial.
Las organizaciones advierten que el riesgo es generar una masa de trabajadores capacitados pero sin oportunidades reales, lo que podría profundizar la precarización. Además, el ingreso que se elimina no es reemplazado directamente por otro de similares características, lo que deja un vacío inmediato en los ingresos de los sectores más vulnerables.
Una protesta que va más allá de lo económico
Los cortes en la Ruta 2 y en otros puntos del país forman parte de una larga tradición de protesta social en Argentina, donde el piquete se consolidó como herramienta de visibilización frente a la falta de respuestas estatales. Hoy, esa herramienta vuelve a escena en un contexto de ajuste y transformación del sistema de asistencia social.
La discusión de fondo, sin embargo, trasciende la ayuda económica que brindaba el Gobierno y se instala en cómo integrar a millones de personas a un mercado laboral que, por ahora, parece ofrecer cada vez menos oportunidades y con un Estado cada vez más ausente.
