Contaminación cloacal en Las Prunas: un problema persistente en Mar del Plata.

El barrio privado superó ampliamente las coliformes fecales en 2025, y aunque mejoró respecto del año anterior, las cifras preocupan.

Un informe reciente encendió nuevamente las alarmas ambientales en Mar del Plata. Según datos revelados por el medio Qué Digital, los vuelcos cloacales del barrio privado Las Prunas registraron niveles de contaminación extremadamente elevados que alcanzan hasta 215 veces más coliformes fecales que lo permitido por la normativa vigente.

El dato no es aislado ni reciente en términos estructurales. Por el contrario, se inscribe en una problemática que vecinos y organizaciones vienen denunciando desde hace años y está vinculado al impacto ambiental de urbanizaciones privadas que operan con escaso control estatal.

Las Prunas: niveles alarmantes de contaminación

De acuerdo a la información publicada por Qué Digital, un análisis realizado en 2025 por la Autoridad del Agua detectó concentraciones de 430.000 bacterias coliformes fecales cada 100 mililitros de agua, cuando el límite permitido es de 2.000. Esto implica que los valores superan 215 veces lo establecido por la normativa. 

Incluso, el informe señala que el resultado, más allá de ser crítico, fue “menos malo” que el registrado en 2024, cuando los niveles habían alcanzado 245 veces el máximo permitido. 

Imagen: La Capital de Mar del Plata

Los vuelcos provienen del sistema de tratamiento del barrio privado Las Prunas y terminan en el cañadón Las Machis, un curso de agua que desemboca en el arroyo Corrientes y finalmente en el mar, afectando a todo el ecosistema del Bosque Peralta Ramos.

Un problema que se repite desde hace años

Distintos estudios realizados desde 2021 vienen arrojando resultados negativos en cuanto a la calidad de los efluentes. Además, vecinos del Bosque Peralta Ramos denuncian desde hace tiempo olores nauseabundos, contaminación visible y posibles riesgos sanitarios asociados a la presencia de materia fecal en el agua. 

La reiteración de análisis con resultados similares refuerza la idea de que no se trata de fallas ocasionales, sino de un sistema que no funciona adecuadamente o que directamente opera fuera de los estándares exigidos.

Ausencia municipal: falta de permisos y controles

Otro de los puntos más graves es la situación administrativa del emprendimiento. Según resoluciones oficiales, el barrio Las Prunas no cuenta con permiso para el vuelco de efluentes cloacales, lo que lo coloca en infracción a la legislación vigente. Además, organismos provinciales detectaron deficiencias en la planta de tratamiento, incluyendo mal estado de conservación y funcionamiento. 

Pese a que la Autoridad del Agua ordenó en 2025 detener los vuelcos en un plazo de 48 horas y presentar un plan de adecuación, vecinos denuncian que la medida no fue cumplida, lo que derivó en nuevos reclamos formales durante 2026. 

Barrios privados y falta de responsabilidad

Imagen: Qué Digital

Uno de los aspectos más cuestionados por los vecinos es la falta de respuestas concretas por parte de los desarrolladores y administradores de los barrios privados. Frente a los reiterados reclamos, no se registran acciones contundentes que den cuenta de una solución estructural al problema. Por el contrario, la continuidad de los vuelcos y la reiteración de valores contaminantes sugieren una falta de control efectivo y de toma de responsabilidades.

Este escenario se repite en distintos puntos de la ciudad, donde el avance de urbanizaciones cerradas muchas veces se da sin la infraestructura adecuada ni los controles necesarios, generando impactos negativos sobre barrios ya consolidados.

Un modelo urbano en debate

El caso de Las Prunas vuelve a poner en discusión el modelo de crecimiento urbano basado en barrios privados. Vecinos y especialistas advierten que la venta de tierras para estos emprendimientos, muchas veces sin evaluaciones ambientales rigurosas, termina trasladando los costos al resto de la comunidad.

Mientras tanto, el conflicto en el Bosque Peralta Ramos continúa abierto. Los datos difundidos por el portal evidencian la persistencia de un problema que, lejos de resolverse, se agrava con el paso del tiempo.