Recalt y su bloque abandonaron la sesión del 24 de marzo en medio de fuertes cruces con organismos de DDHH.

En una jornada repleta de polémicas, el presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, abandonó el lugar. La sesión había sido aplazada al 26 por primera vez en la historia.

La sesión especial por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en el Concejo Deliberante terminó atravesada por fuertes cruces políticos y un gesto que marcó la jornada: el presidente Emiliano Recalt abandonó el recinto junto a su bloque mientras los organismos de derechos humanos exponían su documento.

El episodio sintetizó el clima de confrontación que dominó toda la sesión, realizada este jueves 26 de marzo, dos días después de la fecha histórica del 24, lo que prendió la primera chispa del conflicto.

Una sesión fuera de fecha que encendió la polémica

Por primera vez desde que se instauró este tipo de conmemoración en 2001, la sesión no se llevó a cabo el 24 de marzo sino que fue postergada al 26. La decisión generó un rechazo inmediato por parte de los organismos de derechos humanos y de sectores de la oposición.

Durante la exposición, los referentes Alberto Pelegrini y Pablo Mancini fueron contundentes y cuestionaron el cambio (sin consulta previa) de la fecha, advirtiendo que implica “desdibujar su sentido histórico”.

“La memoria no se acomoda, se respeta”, fue una de las frases más resonantes de la jornada, que sintetizó el posicionamiento de los organismos frente a la decisión del oficialismo. El 24 de marzo, recordaron, no es una fecha más, sino un símbolo construido colectivamente a lo largo de décadas en memoria de las víctimas de la última dictadura.

Cruces directos con el oficialismo

Imagen: La Capital de Mar del Plata

El documento leído en el recinto también incluyó duras críticas al oficialismo local. Los organismos apuntaron contra lo que definieron como un avance de discursos negacionistas y un debilitamiento de los consensos democráticos.

También hubo cuestionamientos concretos a decisiones recientes del Concejo, como la habilitación de emprendimientos comerciales en espacios vinculados a la memoria, lo que fue calificado como “violencia simbólica”. 

En ese contexto, la tensión fue en aumento. Hubo gritos, interrupciones y reproches cruzados mientras avanzaban las intervenciones, en una sesión que estuvo lejos del tono institucional habitual. 

Emiliano Recalt y el gesto político que marcó la jornada

El momento más significativo ocurrió cuando, en medio de la exposición de los organismos de derechos humanos, el presidente del Concejo, Emiliano Recalt, se levantó de su banca y abandonó el recinto junto a los concejales de su espacio.

La decisión fue interpretada como un gesto de ruptura frente a los cuestionamientos y profundizó aún más el clima de confrontación política. No se trató de un hecho aislado, ya que durante la jornada también se registraron abucheos, discursos a los gritos y otros episodios que reflejaron la magnitud del conflicto y la tensión que se vivió desde el inicio.

Memoria, política y un consenso en disputa

Imagen: Bacap Noticias

La sesión se dio en el marco de los 50 años del golpe de Estado de 1976, una fecha que históricamente ha funcionado como punto de encuentro para reafirmar consensos democráticos. Sin embargo, lo ocurrido en el recinto dejó en evidencia las diferencias actuales en torno a las políticas de memoria.

Desde los organismos de derechos humanos insistieron en que el rol institucional del Concejo debe sostener esos consensos y evitar retrocesos. El cambio de fecha y las decisiones cuestionadas, señalaron, van en sentido contrario.

Así, lo que debía ser un acto de conmemoración terminó convirtiéndose en un escenario de disputa política abierta, con un quiebre explícito entre el oficialismo y quienes históricamente impulsan las políticas de memoria, verdad y justicia.

La imagen final, con autoridades abandonando el recinto mientras se leía el documento de los organismos,  terminó por sintetizar una jornada que dejó más escenas de confrontación que de compromiso con la memoria.