La Justicia frenó las actividades motorizadas en La Frontera de Pinamar.

La medida suspende cuatriciclos, UTV y 4×4 tras los reiterados accidentes en los médanos.

La Justicia bonaerense dispuso la prohibición total de actividades recreativas motorizadas en la zona de médanos conocida como La Frontera, en Pinamar. La medida fue dictada por el Juzgado Civil y Comercial N°4 de Dolores, a cargo del juez suplente Félix Adrián Ferrán, en el marco de un amparo presentado contra la Municipalidad local.

La resolución establece el cese inmediato de pruebas de destreza, competencias, carreras informales, desafíos y cualquier tipo de maniobra temeraria realizada con camionetas 4×4, cuatriciclos, motos, UTV y vehículos similares. La prohibición alcanza incluso a predios privados ubicados en el sector costero.

El fallo judicial se conoció pocas semanas después del grave accidente que tuvo como víctima a Bastián, un niño de 8 años que sufrió heridas de extrema gravedad tras un choque múltiple entre vehículos todoterreno en La Frontera. El menor resultó con un fuerte traumatismo y debió ser intervenido quirúrgicamente.

El magistrado consideró que estas prácticas generan cada temporada siniestros viales graves y, en muchos casos, fatales, en un espacio turístico de alta concurrencia, especialmente durante el verano.

Pinamar, una ciudad marcada por el riesgo 

Imagen: Revista Noticias

La Frontera es un sector de playa virgen ubicado a unos ocho kilómetros del centro de Pinamar y se extiende por más de siete kilómetros de médanos costeros. El lugar se transformó con el tiempo en un punto de encuentro para turistas y aficionados a los vehículos todoterreno.

El lugar presenta dunas pronunciadas y amplios sectores de arena blanda, lo que favorece el desarrollo de maniobras recreativas y desafíos. Sin embargo, la circulación suele realizarse fuera de los corredores autorizados, generando situaciones de alto riesgo para conductores, peatones y familias que visitan la zona.

Según testimonios de trabajadores de playa y personal vinculado a la seguridad, el control sobre el tránsito vehicular resulta limitado. Mientras Prefectura Naval supervisa el sector marítimo, las tareas de fiscalización terrestre suelen ser insuficientes frente al volumen de vehículos que circulan en temporada.

La Frontera: imprudencias reiteradas y falta de controles  

Imagen: Infobae

El tránsito en La Frontera suele caracterizarse por conductas imprudentes que se repiten cada verano. Entre ellas se destacan la conducción sin casco, la circulación en sectores prohibidos y la utilización de vehículos por parte de menores de edad.

También se detectan irregularidades como la falta de licencias específicas, ausencia de seguro obligatorio o el incumplimiento del uso de antenas reglamentarias con banderines, elementos exigidos para mejorar la visibilidad en zonas de médanos.

El juez Ferrán remarcó que los municipios poseen la obligación de ejercer el poder de policía para regular estas actividades y prevenir riesgos. En ese sentido, señaló que la ausencia o insuficiencia de controles estatales habilita la intervención judicial para garantizar derechos fundamentales como la vida, la integridad física y la seguridad pública.

Antecedentes de accidentes fatales 

La Frontera registra un historial de accidentes graves y víctimas fatales que se repiten a lo largo de los años. Entre los casos más recordados figura el fallecimiento de un turista de 32 años en 2022, tras un choque entre un cuatriciclo y un UTV.

Otro hecho fatal ocurrió a fines de 2021, cuando una turista murió tras volcar el cuatriciclo que conducía en los médanos. En ese mismo episodio resultaron heridos acompañantes y menores que viajaban en el rodado.

Además de los casos con víctimas fatales, cada temporada se registran múltiples accidentes con heridos, muchos de ellos vinculados al exceso de velocidad, maniobras riesgosas o circulación en zonas no habilitadas.

La prohibición y los requisitos para su levantamiento 

Imagen: Clarín

El fallo judicial establece que la suspensión de las actividades motorizadas continuará vigente hasta que el municipio demuestre la implementación de condiciones adecuadas de seguridad.

Entre los requisitos figuran la delimitación de áreas habilitadas para circular, señalización clara, presencia de controles permanentes, supervisión efectiva y la adopción de medidas preventivas que reduzcan el riesgo de accidentes.

La Justicia también rechazó el argumento del gobierno municipal que planteaba la imposibilidad de intervenir por tratarse de terrenos privados. El juez sostuvo que la titularidad del suelo no puede ser utilizada como excusa cuando existe un peligro real para la seguridad pública.