La Autoridad del Agua intimó al cese total de actividades por construir sin permisos exigidos por el Código de Aguas.
La Autoridad del Agua (ADA) de la Provincia de Buenos Aires intimó al cese inmediato de toda actividad en el predio de la Unidad Turística Fiscal Punta Cantera II, donde se desarrolla un complejo de bungalows turísticos sin los permisos exigidos por la normativa vigente.
¿Por qué se pidió que se frene Punta Cantera II?
La medida fue dispuesta el 29 de enero, luego de una inspección técnica realizada días antes en el establecimiento operado por Eve Inversiones y Proyectos S.A., concesionaria del espacio ubicado sobre la costa de Mar del Plata, a metros de Waikiki.
Durante el relevamiento, personal de la ADA constató la existencia de doce cabañas, un buffet móvil y una construcción de hormigón con vista al acceso público a la playa.
Todas las estructuras fueron implantadas en clara transgresión al Código de Aguas, ya que la firma no se encuentra inscripta como usuaria del recurso hídrico ni cuenta con los permisos necesarios para la actividad.
Ante estas irregularidades, el organismo provincial ordenó prohibir la ejecución de nuevas obras y el uso de las instalaciones, hasta tanto se resuelva la situación de fondo. El eje de la resolución es contundente: el emprendimiento debe detenerse de manera inmediata.
Inspección técnica y falta de permisos
La inspección se llevó a cabo el 16 de enero, cuando técnicos de la Autoridad del Agua se presentaron en el predio para verificar denuncias sobre el desarrollo de un complejo habitacional con fines turísticos.
El informe fue categórico: las construcciones avanzaron sin habilitación hídrica, sin inscripción formal ante ADA y sin cumplir con las previsiones que rigen para este tipo de emprendimientos en zonas costeras sensibles.
Desde Provincia remarcaron que el incumplimiento no es menor, ya que el Código de Aguas regula el uso del suelo y los recursos naturales en áreas próximas al mar, con el objetivo de preservar el ambiente y el acceso público.
Un proyecto que cambió con el paso del tiempo

Imagen: Qué Digital
Tal como se había informado en notas anteriores, el emprendimiento actual poco tiene que ver con el proyecto original presentado por Eve Inversiones y Proyectos S.A. cuando obtuvo la concesión de Punta Cantera II.
En aquel momento, la iniciativa contemplaba la construcción de un salón de grandes dimensiones. Con el correr de los años, la propuesta derivó en un pequeño complejo hotelero frente al mar.
Las doce estructuras ya se encuentran montadas y, si bien pasan relativamente desapercibidas desde la Avenida de los Trabajadores por estar a un nivel más bajo, están ubicadas a escasos metros del mar, en una de las zonas más planas y sensibles de la parcela.
Antecedentes y situación de la concesión
La empresa concesionaria ya había sido multada y sancionada en el pasado por llevar adelante actividades comerciales sin la habilitación correspondiente. La concesión de la Unidad Turística Fiscal se extiende hasta 2031, con la posibilidad de una prórroga de cinco años más.
Este nuevo episodio vuelve a poner bajo la lupa el control estatal sobre las Unidades Turísticas Fiscales y el cumplimiento de las condiciones bajo las cuales se otorgan estas concesiones en la costa marplatense.
El trasfondo del conflicto en Punta Cantera II

Imagen: Qué Digital
El freno dispuesto ahora por la Autoridad del Agua se suma a una serie de cuestionamientos previos que rodean al emprendimiento. La concesionaria había comenzado a promocionar y comercializar las cabañas como “suites de mar”, con tarifas en dólares, pese a no contar con la Declaración de Impacto Ambiental ni con el aval definitivo del Municipio.
La situación generó reclamos políticos, pedidos de informes en el Concejo Deliberante y un creciente rechazo social, centrado en el impacto ambiental, el manejo de efluentes cloacales y la pérdida de espacios públicos en un sector históricamente accesible para vecinos y turistas.
Las críticas vecinales apuntaron también a la alteración del paisaje costero y a la falta de controles efectivos. Para muchos marplatenses, Punta Cantera II se convirtió en un nuevo ejemplo de proyectos privados que avanzan sobre la costa sin los consensos ni las garantías ambientales necesarias.
La intimación al cese inmediato de actividades aparece como un punto de inflexión en un conflicto que lleva meses y que sigue abriendo interrogantes sobre el modelo de desarrollo en el frente marítimo de la ciudad, en la forma en la que se manejan los permisos y en los trasfondos que llevan a que la misma historia se repita una y otra vez en los últimos años. ¿Importa Mar del Plata o sólo hacer negocios con ella?
