Polémica por la tardía instalación del cartel icónico de Mar del Plata sobre la costa.

En un verano atravesado por múltiples reclamos, la tardía instalación del cartel icónico de Mar del Plata encendió una nueva polémica y sumó otra crítica hacia la gestión municipal.

La situación se da en un contexto complejo para la ciudad. A las reiteradas denuncias por hechos de inseguridad en distintos barrios, se agregan la proliferación de microbasurales, el deterioro del espacio público y un clima generalizado de malestar entre vecinos y comerciantes. 

Un nuevo reclamo a la gestión de Neme

En paralelo, el sector turístico atraviesa una temporada con bajos niveles de reservas hoteleras, mientras que los comerciantes advierten una fuerte caída en las ventas y una merma significativa en el movimiento turístico respecto de años anteriores. 

En ese escenario, distintos sectores cuestionan que el municipio esté llegando tarde con acciones que deberían haberse concretado antes del inicio de la temporada alta. La puesta a punto e instalación del cartel emblemático aparece como un símbolo de esa demora. 

Una ciudad acéfala de políticas de gobierno

Imagen: Qué Digital

Para muchos vecinos y actores del sector turístico, no se trata solo de un cartel, sino de una señal de planificación y previsión. La falta de anticipación en este tipo de intervenciones refuerza la percepción de desorden y de respuestas tardías frente a problemas estructurales que se repiten año tras año. 

Así, mientras se acumulan los reclamos por seguridad, limpieza, actividad comercial y turismo, la instalación fuera de tiempo de un ícono de la ciudad se suma a la lista de cuestionamientos y reabre el debate sobre las prioridades y la capacidad de gestión en momentos clave para Mar del Plata.