El aumento del 2,85% llega como un reajuste, pero no refleja la pérdida de poder adquisitivo ante otros grandes aumentos en servicios básicos.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó un nuevo aumento de las Asignaciones Familiares que regirá desde febrero. A través de la Resolución 23/2026, el organismo dispuso un ajuste del 2,85 % en todos los montos y rangos de ingresos para prestaciones como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo (AUE), pensiones y salario familiar, entre otras.
La medida se aplica en línea con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y busca atenuar el golpe al bolsillo de la inflación mensual.
Pero detrás de este anuncio hay una pregunta que surge en los hogares: ¿realmente sirve este ajuste para valorizar el poder adquisitivo de las familias argentinas?
¿Cuáles son los nuevos valores?
La tabla completa de los nuevos montos que cobrarán los beneficiarios desde febrero de 2026 tras aplicar el ajuste del 2,85 %:
Asignaciones por hijo y prenatal
- Asignación universal por hijo (AUH): $139.196
- Asignación por hijo: $62.765
- AUH hijo con discapacidad: $408.075
2,85 %: ¿qué significa ese número en el bolsillo?

Imagen: CNN en español
El Gobierno sostiene que el ajuste de 2,85 % refleja el incremento mensual del IPC correspondiente a diciembre de 2025, que fue de 2,8 % según los datos del propio INDEC.
Pero ese número no cuenta toda la historia de cómo impactan los precios en la vida cotidiana:
- En 2025, el rubro “alimentos y bebidas” fue uno de los que más aumentó, con cortes de carne como cuadril, paleta y asado entre los más golpeados del año con aumentos de hasta un 70%.
- Los alquileres vienen subiendo muy por encima de la inflación promedio oficial: en marzo de 2025 se registraron aumentos interanuales de más del 43 % en precios de publicación y en algunos casos los ajustes contractuales fueron de hasta un 174 % para alquileres más antiguos.
- Los combustibles también registraron alzas que superan el promedio del IPC en distintos meses.
Frente a estos números, un aumento del 2,85 % en las asignaciones, aunque técnicamente “acompañe la inflación del mes previo”, se muestra como un reajuste mínimo que no compensa la pérdida del poder adquisitivo que sufren las familias.
Sueldos pisados y precios que no descansan
El debate sobre inflación en Argentina de los últimos años ha sido intenso. El Gobierno celebra niveles de inflación mensual por debajo del 3 % durante varios meses de 2025, número que atribuye a su política económica. Sin embargo, para muchas familias, la sensación es otra:
- Los salarios formales y los ingresos de trabajadores registrados no logran recuperar terreno frente a los precios.
- Los alquileres consumen una parte creciente del ingreso familiar, con muchos inquilinos destinando más del 40 % de su salario al alquiler.
- Los aumentos en productos básicos como carne, frutas y café (algunas subas de más del 60 % en 2025) han hecho que los costos esenciales consuman una mayor proporción del presupuesto familiar.
¿Ayuda real o simbólica?
Imagen: Perfil
El aumento de las Asignaciones Familiares de febrero de 2026 responde a un cálculo técnico basado en inflación, pero su impacto real en los bolsillos es limitado frente a aumentos significativamente superiores en alquileres, alimentos y otros servicios básicos.
La actualización del 2,85 %, aunque necesaria para mantener la consistencia con la fórmula de movilidad, no parece ser suficiente para compensar el ritmo de aumento de precios que experimentan los hogares argentinos, especialmente los que dependen de salarios o prestaciones para llegar a fin de mes.
Los precios de la canasta básica, alquileres y otros rubros esenciales siguen empujando fuertemente y estos ajustes parecen ser mínimos frente al desafío de sostener el poder adquisitivo de los argentinos.
