El peaje de la Ruta 226: un nuevo aumento antes de la concesión.

Los precios de la nueva tarifa, sumado a los nuevos importes en otras rutas, llamó la atención de los usuarios frecuentes.

Mientras se acelera la discusión política y social en torno al futuro de las rutas nacionales, el Gobierno nacional dispuso la apertura de un proceso de consulta pública para un aumento de casi el 19 % en el peaje de la Ruta 226, que conecta a Mar del Plata con otros puntos clave de la provincia de Buenos Aires. 

La medida busca que la tarifa base pase de los $1.258 actuales a $1.500, tanto para pago automático como manual. El ajuste se daría en la estación de El Dorado, uno de los puntos más transitados de este corredor vial. 

Este incremento aparece mientras sigue abierta la licitación para la concesión de la ruta en manos privadas, en el marco del plan del Gobierno de recortar el gasto público y modificar el esquema de administración de infraestructura vial. 

Contexto: aumentos en otros peajes y la temporada turística

Imagen: Wikipedia

El aumento del peaje de la Ruta 226 ocurre en un contexto de varios aumentos: al inicio de la temporada veraniega 2026, ya se habían aplicado incrementos en otras rutas con destino a Mar del Plata. En las rutas provinciales 2 y 11, puerta de entrada tradicional al verano para miles de turistas, las tarifas subieron un promedio del 8 % a partir de principios de enero.

Las subas provinciales, aprobadas por Axel Kicillof, implicaron que los valores de peaje en puntos como Mar Chiquita, Maipú y General Madariaga se ajustaran según la fórmula trimestral, alcanzando cifras que en algunos casos superan los $7.000 para vehículos de mayor porte, aunque con bonificaciones para temporada baja. 

¿Qué se planea hacer en la Ruta 226?

La licitación de la Ruta 226, que forma parte del denominado “Subtramo Atlántico” entre Mar del Plata y Bolívar, está destinada a transferir la administración a concesionarias privadas bajo un régimen de obra pública por peaje. Lo que el pliego exige es mantener, explotar y modernizar la traza, además de establecer una serie de obras y obligaciones para las empresas interesadas. 

Otro de los requisitos de la licitación es que las empresas oferten una tarifa en los tres peajes del tramo (incluido El Dorado), lo cual será central para definir la duración de la concesión: una oferta inferior a la tarifa máxima prevista permitirá concesiones de hasta 20 años; igualarla podría extenderla hasta 30 años. 

En cuanto a las obras previstas, el pliego incluye:

  • Puesta en valor de la ruta: tareas de bacheo, señalización, corte de pasto y mantenimiento general del corredor.
  • Obligaciones iniciales y de seguridad: funcionamiento de luminarias y semáforos, reparación de accesos y señalética.
  • Rehabilitación de tramos completos, con repavimentación y trabajos en banquinas que deberán realizarse a lo largo de la concesión.

Además, una de las obras con impacto urbano será la construcción de una pasarela peatonal en el acceso a Sierra de los Padres, en el km 16,55 de la traza, para facilitar el tránsito seguro hacia el barrio El Coyunco.

Este proyecto surge, de acuerdo con datos de tránsito relevados por Vialidad Nacional, ante un crecimiento sostenido de vehículos circulando por ese sector en los últimos años (de cerca de 14.000 vehículos en 2019 a más de 17.000 en 2023), lo que evidencia la necesidad de intervenciones de seguridad vial. 

Debate público y repercusiones

Imagen: La Nación

El anuncio del aumento del peaje y la licitación se da en medio de un amplio debate sobre el futuro de las rutas provinciales y nacionales, y la participación del Estado en su gestión. Distintos sectores señalan que el retiro de la empresa estatal Corredores Viales SA de la explotación de rutas podría derivar en tarifas más altas para los usuarios sin asegurar mejoras proporcionales en la infraestructura. 

Los defensores del nuevo esquema argumentan que la concesión a privados permitirá invertir en obras largamente postergadas y mejorar las condiciones de transitabilidad y seguridad. De todos modos, gran parte del debate gira en torno a los aumentos previstos y si estos serán sostenibles para los usuarios habituales, especialmente en rutas de intenso tránsito turístico y comercial como la 226.