Tras la oficialización de la medida, se espera una baja significativa en los precios de celulares importados a partir de los próximos días.
El Gobierno nacional oficializó la eliminación total de los aranceles a la importación de teléfonos celulares, que a partir de este hoy es de 0%. Esta decisión busca abaratar precios y fomentar la competencia, aunque ya surgieron cuestionamientos sobre su alcance y efectos secundarios.
Arancel cero: ¿qué implica esta medida?
La decisión es parte del plan de desregulación impulsado por el gobierno, que considera que la baja de impuestos a los celulares es una forma de facilitar el acceso a la tecnología para los consumidores, promover la competencia y alinear los precios locales con los de otros países de la región.
Desde mayo de 2025, cuando comenzó la reducción progresiva del derecho de importación, los modelos importados ya habían mostrado descensos en sus precios de entre 25% y 35% en determinadas marcas. Con esta nueva medida se espera una caída adicional del costo final.
La eliminación del arancel no significa que los celulares se vendan sin ningún impuesto: los importadores siguen enfrentando cargas como el IVA, impuestos internos reducidos y otras tasas que inciden en el precio final. Sin embargo, el Gobierno sostiene que el impacto será positivo para los consumidores, especialmente en dispositivos de alta gama como los nuevos modelos de iPhone, cuyos precios ya muestran ajustes en los mostradores desde la entrada en vigencia de las primeras bajas arancelarias.
¿Bajarán de verdad los precios?

Imagen: La Nación
Aunque el objetivo oficial apunta a reducciones significativas de precios, diversos analistas y actores del sector advierten que la baja del arancel al precio al consumidor no será inmediata. Parte de la razón es que las tiendas aún cuentan con stocks con la tributación anterior, y ese inventario tardará en rotar. Además, los importadores siguen afrontando otros costos burocráticos y logísticos que pueden limitar la magnitud de la rebaja.
En algunas cadenas especializadas, ya se observa que parte de la baja de aranceles se anticipó en los precios de lanzamiento de ciertos modelos, lo que sugiere que la reducción de arancel del 8% al 0% puede haber sido parcialmente internalizada en los valores existentes. Está baja podría reflejarse en precios hasta 30% menores en algunos segmentos.
La eliminación de los aranceles no es percibida de forma unánime. Sectores vinculados con la producción electrónica nacional, especialmente en regiones como Tierra del Fuego, han manifestado preocupación por el impacto sobre la industria local. La apertura podría incrementar la presión competitiva sobre fábricas y empleos locales que se ven ignorados por un gobierno que los descuida.
Electrodomésticos: un sector golpeado con precios en descenso

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La caída del consumo y la presión sobre los precios no se limita al rubro de los celulares. En el mercado de electrodomésticos, los precios han mostrado reducciones de hasta 26% a lo largo de 2025 como resultado de la menor demanda y la fuerte competencia, tanto local como importada.
Esta tendencia de precios más bajos en bienes durables refleja una contracción de las ventas y un ajuste del sector ante un contexto donde los hogares eligen gastar lo mínimo indispensable. Si bien una menor presión arancelaria puede contribuir en parte a la caída de los valores, también es síntoma de una desaceleración general del consumo que afecta a diferentes categorías.
¿Cómo repercute esto a futuro?
La eliminación de los aranceles a los celulares importados abre una nueva etapa en el mercado tecnológico argentino, con promesas de mayores posibilidades de acceso a dispositivos y precios más competitivos. Sin embargo, el impacto real dependerá de cómo se trasladen las reducciones de costos al consumidor, la dinámica de la oferta y la respuesta de la producción local.
El contexto de precios bajos en electrodomésticos plantea interrogantes sobre el futuro del consumo y la capacidad de recuperación de sectores productivos tradicionales. Mientras tanto la realidad económica sigue presentando desafíos que van más allá del precio de un celular.
